Waykhuli es un medio gráfico independiente y autogestivo de
comunicación cultural. ¿Qué quiere decir esto? En primer lugar significa que
esta revista que tenés entre manos no depende de poderes políticos ni
empresarios, no tiene banca ni se cotiza en bolsa. Por el contrario, se hace a
pulmón y bolsillo de los involucrados, muchas veces a pérdida, otras veces
haciendo tablas con los costos y las menos, con ganancias mínimas.
martes, 3 de septiembre de 2013
domingo, 1 de septiembre de 2013
Carta a la obtusa / Marcelo A. Caparra
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| Ilustración Sebastián Curuchet |
Querida Obtusa.
Intentaré ser breve.
Tuviste conmigo una agria disputa en que expresaste tu desagrado y asco hacia los rockeros, hacia el rock, hacia la cultura del rock. Te escribo porque necesito explicarte una cosita. El rock, para nosotros, en aquellos años, no era sólo un ritmito musical. Era una cuestión de pertenencia. Y era también -en ese momento no lo sabíamos, ahora sí-, el grito del último formato artesanal en los tiempos de masificación moderna, el esfuerzo (romántico, si querés, quimérico, utópico) por producir algo auténtico, novedoso y creativo con las propias manos si fuera necesario. No teníamos mercado: había que crearlo. Había que imaginar un mundo que todavía no había, dibujar algo que no había aún.
viernes, 25 de enero de 2013
Napalpí: Memoria, olvido, silencio / Elizabeth Bergallo (1)
Un pueblo transforma la historia en memoria
cuando se hace cargo de su destino.
Yerushalmi
La autora de "Ntonaxac - Danza en el viento" sostiene en este artículo que "Napalpí es un símbolo que expresa el conflicto por la imposición de un modelo social y cultural diferente, aún a costa de la desaparición o negación del otro".
sábado, 5 de enero de 2013
Eduardo Fracchia: El que introdujo la tiniebla - Apuntes para mi recuerdo de un Antipoeta / Marcelo Alejandro Caparra
¿Qué es un fantasma? Un evento terrible, condenado a
repetirse una y otra vez. Un instante de dolor, quizá.Algo muerto, que parece
por momentos vivo aún. Un sentimiento suspendido en el tiempo.Como una
fotografía borrosa. Como un insecto atrapado en ámbar.Un fantasma. Eso soy yo.
Guillermo de Toro, El espinazo del diablo.
Ahora estoy aquí, presente –escribió alguna vez el poeta, filósofo y profesor Eduardo Fracchia -. Que nadie me recuerde cuando esté ausente. Quiero estar presente cuando no esté. Para festejar sus 62 años y por esa vieja costumbre espectral -la de pasearse entre los deudos-, Fracchia se hizo presente en estos días.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Apuntes destemplados sobre “678, La creación de otra realidad”, de María Julia Oliván y Pablo Alabarces / Marcelo Alejandro Caparra
yo quiero elegir con qué veneno
envenenarme
El Cuarteto de Nos
Estamos
en diciembre, y tengo calor: esa es mi manera de disculparme por escribir estas
líneas con honestidad brutal. ADMIRO MUCHÍSIMO A PABLO ALABARCES. Lo admiro
desde que leí un artículo suyo sobre Rodolfo Walsh y la cultura popular, que
luego fue incluido en el célebre volumen que recopiló Jorge Lafforgue[1].
Por esa admiración y porque me interesa la cuestión de los cruces entre
discurso político y medios de comunicación (inclusive toda esa polvareda que
levantó el así llamado periodismo
militante, concepto que sospecho mucho más viejo de lo que parece) me
compré el libro sobre “6,7,8. La creación de otra realidad” (Paidós)
de María Julia Oliván y Pablo Alabarces.ELECCIONES. El vaso medio lleno / Luis Argañarás
Leo en un muro a una
cuadra del Perrando: “Las elecciones pasan, los problemas quedan”. Y a pocos
metros: “El pueblo ya votó: eligió la lucha”.
Y me digo que es así, que quién puede negarlo, sobre todo “en este continente
incontinente”. Más allá de pomposas referencias a
las elecciones (“la máxima expresión de nuestra democracia”), existe la
conciencia de que las elecciones tienen mucho de puesta en escena, de válvula
de escape y hasta de artificio para la distracción, y poco y nada de soluciones
de fondo. Conciencia que expresaba Lenin con aguda ironía, al advertir que en
las democracias capitalistas, el pueblo elige a su explotador (¡vaya diferencia
con las dictaduras!).
David Abt: “Un maldito copión” / Mario Caparra
En el Chaco, quienes logran vivir sólo
del arte son una inmensa minoría. Con 27 años, David Abt es un auténtico récordman.
Respetada por colegas y querida por el público, su obra le permite comer, vivir
bien y analizar sin clemencia el mercado del arte, la función de la crítica,
las influencias y el plagio, sin perder de vista nunca su Campari.
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